En la obra se abordan diferentes capítulos encaminados para comprender la estructura arquitectónica del Palacio Plateresco del s. XVI que mandó construir el III duque de Béjar D. Francisco de Zúñiga Guzmán y Sotomayor junto a la eminente fortaleza medival. Por una parte se analizan los contextos generales (Historia, linaje de los Sotomayor, etc.) en que nace el edificio; en segundo lugar se estudia de forma detenida la biografía del titular del condado y los parámetros fundamentales (personales, históricos y económicos) que condicionan su actuación; el bloque medular del trabajo se soporta en el análisis e interpretación estética y artística de este pequeño palacete que fue, ante todo, concebido como una proyección simbólica del poder político y económico, así como el prurito humanista de una nobleza que alcanza en el Quinientos una singular prestancia.